lunes, 29 de marzo de 2010

Adiós "Fortaleza de la soledad" (Día del Joven Combatiente)

Estoy sentado en mi pseudo oficina en la casa, mirándola con otros ojos. Claro, por varios años ha sido mi refugio, "fortaleza de la soledad", bodega, estudio de grabación y local de exhibición permanente de las figuritas y monos que compraba en mis tiempos de opulencia en el Persa. Hoy luce triste, con las cosas más arrumbadas y con mi fiel y viejo computador estacionario en estado vegetal. Prende pero no prende. No he querido hacerme el tiempo para arreglarlo, porque puedo escribir en el notebook de mi mujer, pero todo indica que tampoco voy a hacerlo, más allá de ver la manera de rescatar años de archivos y recuerdos de su disco duro, para que no se borren de mi memoria.
Digo que miro esta pieza con otros ojos, porque estoy a punto de perderla, de ceder mi territorio, mi jaula de oro; el único bastión puro de masculinidad que había en una casa dominada por la presencia permanente de la Barbie y la chala botada; la Hannah Montana y las carteras que caen al abrir cada clóset. Entregaré mis dominios de "macho alfa" al único al que se los cedería: mi hijo en camino. Si lo tuviera acá, tendría que darle el discurso de que "todo lo que tus ojos ven algún día será tuyo", pero no. Acá lo que vale es la planificación, por lo que ya estoy mirando qué pared voy a pintar, cómo poner persianas o cortinas, dónde reacomodar los muebles y qué hacer con mis monos, que ahora serán suyos. También buscando la manera de incluir alusiones futbolísticas dentro de la decoración que pasen el férreo control maternal.
No es fácil. Superman y toda la Liga de la Justicia me miran con rostro de interrogante, mientras la guitarra azul se pregunta qué pasará. Ni hablar de los videos y cassettes escondidos, que han zafado de tanta limpieza del fin del mundo femenina.
Lo único que tengo claro es que esto tiene que ser un proyecto personal. Una cosa de hombres. De padre a hijo... algo con testosterona e incluso un poco de olor a camarín. Es mi oportunidad de que tengamos un lazo indeleble desde el primer momento y tengo que aprovecharla. Es el momento de fijar algunas imágenes que lo acompañarán el resto de su vida: colores (los de Superman), pasiones (Colo Colo), y la asociación que hará de su entorno (Superman+Colo Colo= Papá). Por el momento ya comencé a dibujar algunas de las ilustraciones que voy a incluir en su pieza (una de las cuales fue desechada sin miramientos por la "curadora" de la exposición del living), y que incluirán motivos animales y probablemente futbolísticos. Quedan algunos meses, pero como dijo Lavín, la meta es difícil. Asomado desde un cajón, un Skeletor que tengo desde niño me mira con angustia. Sí, le digo, el castillo de Grayskull cambia de dueño.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Blackberreo, el nuevo perreo digital (las pechugas de Disney)

Botones y posibilidades. De eso se trata. Había visto muchas veces las Blackberrys, pero no fue hasta hace unos días que, gracias a mi querida Pame y un ventajoso plan asociado a su trabajo, analicé una con atención: la mía. La verdad es que varias veces consideré tener uno de estos nuevos dispositivos de semi esclavitud comunicacional, principalmente en esos días en que colapsado por estar trabajando en más de dos lugares a la vez, necesitaba organizarme, estar disponible, responder mails y tener claro cuándo eran los partidos de la Champions, Campeonato Nacional y copa Libertadores (principalmente eso). El destino quiso que el salto tecnológico me llegara justo cuando tengo poco o nada que hacer. Así las cosas, ahora puedo echarme a ver un partido y poner "me gusta" en los estados de la gente con una facilidad absurda. Reviso el mail cada vez que un sonido me indica que llegó un nuevo mensaje (2 de tres veces es spam), pude responder un comentario a este blog acostado pasada la medianoche, bajé aplicaciones que seguramente nunca voy a usar y por primera vez le estoy dando un uso a los dos pulgares (más allá de utilizarlos pa decir que algo está bien o tirar buena onda). Si no fuera por el tema de los acentos, que aún no sé cómo solucionar, estaría escribiendo esta nota desde la BB (así abreviamos los que tenemos Blackberry). Ahora que la gente bacán tiene Iphone, tener Blackberry es ser outsider o fome, lo que hace que me guste más (siempre he sido un poco contreras, la verdad).
Mucha gente encuentra lo peor esto de estar siempre conectado o disponible. Lo cierto es que yo lo estoy siempre. Con todos los canales abiertos, con todos los portales de noticias en el computador, los correos abiertos, ojalá con la tele prendida. La diferencia es que ahora al menos físicamente puedo estar con la gente sin que el cuerpo me pida información, ni sentir que se me queman las córneas frente al monitor. Ahora soy capaz de ver Vrolok sin verlo, cenar sin ver lo que como y vestirme sin fijarme qué me pongo... como la Tía Sonia. Una maravilla.

lunes, 22 de marzo de 2010

Viernes, día de perros (la guagua fotogénica)

Intenso. Confuso a ratos. Escalofriante. Sangriento. Mi viernes pasado tuvo todos los elementos que uno podría pedirle a una buena película. Y a una mala también.
Eran pasadas las cuatro de la tarde. En mi calidad de dueño de casa (cargo que detento de manera indefinida), recibí a mi hija que llegaba del colegio y, tal como me había recordado mi querida Pame por enésima vez de manera telefónica, llamé al perro y le puse la cadena para ir a dejarlo a la veterinaria, donde lo bañarían, le harían el brushing, el rebaje y la pedicure, entre otras cosas. Obviamente invité a mi escolar primogénita y partimos con la ansiedad normal de Alberto-Fido, que tiraba de manera insistente de la cadena. Al llegar a la puerta del condominio, el perro pegó un tirón más fuerte y reventó varios eslabones, procediendo a darse a la fuga, como diría un carabinero. Nada nuevo en él, que se escapa bastante seguido. Esta vez fue diferente, eso sí, porque fijó un curso distinto a la plaza cercana a la casa, que suele ser su escondite tradicional, lugar donde corre y "obra". En carrera loca, y mirándonos de vez en cuando (lo seguimos a distancia, para no perderlo de vista), cruzó una calle con mucho tránsito, a unas tres cuadras de nuestro hogar. Lamentaría su riesgosa decisión. La postal fue espantosa: una camioneta le pasó por encima. El perro se dio una vuelta completa tras ser golpeado por una de las ruedas del vehículo. Chillaba del dolor mientras volvía a duras penas hacia nosotros, con sus patas traseras casi colgando, inertes.

viernes, 19 de marzo de 2010

La estafa y la grulla (I'm the man...)

- ¿Buenas tardes, hablo con el dueño de casa?
- Eh... sí.
- Qué bueno. Lo llamo de la oficina de la gerencia comercial de J...., para contarle una muy buena noticia... usted ha sido elegido, de entre la base de datos de su compañía telefónica, como ganador de uno de los premios con que J... está celebrando sus 26 años... ¿Qué le parece?
- Me parece extraño, porque J... no está de aniversario... (mirando el sitio web de J...)
- J... no, pero Círculo M sí... y quiere premiarlo a usted con una compra gratis por 150 mil pesos en Santa I, J... o Eas... como parte de nuestra promoción "El Círculo te regala"... usted tiene que acercarse a cualquier de los supermercado o locales de Círculo M para que le hagan entrega de su Gift card y listo... ¿qué le parece?
- Me parece extraño, no me suena para nada...
- Esta promoción ha estado saliendo en televisión incluso, en un comercial protagonizado por las conocidas actrices Carolina Arregui y Katty K... y lo hemos elegido a usted y a otra persona como representantes de Santiago... ¿qué le parece?
- Me sigue pareciendo muy extraño, porque yo veo harta tele y ese comercial nunca ha salido.
- ¿Pero qué le parece extraño?
- Todo, en especial esta llamada....
- ... Tuuut Tuuut Tuuut

Sí, ayer recibí una de esas clásicas llamadas caza-giles que denuncian en los matinales. Es una experiencia curiosa, tomando en cuenta que un tipo que no habla bien y con ruidos de fondo de niños, perros ladrando y uno que otro bocinazo quiere hacerte creer que de verdad está llamando desde la oficina de una empresa de renombre (me repetía que estaba en el Alto Las Condes o algo así), y es el representante de un alto ejecutivo. Aburrido como estaba quise ver hasta dónde llegaba en su intento, pero al parecer se les acaba la paciencia rápido. Lo inquietante es que otra gente cae. Mi queridísima mujer, quien trabaja en las dependencias de la puerta giratoria de la justicia, me dice que la cantidad de denuncias por este tipo de estafas es impresionante. De todas maneras estoy ahora todo el tiempo tratando de ver en qué parte de los comerciales Carolina Arregui o Katty  Ko anuncian el concurso... (o una J.. oferta relámpago).

Noooooo...
Lo han hecho con tantas, pero esto es demasiado. Puedo aceptar que Hollywood haga remakes chantas de comics y series de monitos, pero ahora se metieron con algo demasiado importante. Leí que está listo el remake de Karate Kid. Sin el difunto señor Miyagi diciéndole a su aprendiz que limpie sus vidrios... sin Daniel-san haciendo la grulla y encontrando linda a una niña que nunca fue pa tanto... sin Peter Cetera cantando "I am the man who will fight for your hoooonor" (sí, es de la 2, pero es wena)... Me parece que es una falta de respeto para todos quienes vivimos según la filosofía de esa película fundacional del cine juvenil universal contemporáneo del bicentenario. Es como si el rubio de las cobras negras hubiera ganado... Es más, propongo que vayamos el lunes a Plaza Italia a protestar con nuestros cintillos blancos con la clásica mancha negra en la frente, y hagamos la grulla sin bajar el pie hasta que la prohíban en Chile...



Nos vemos el lunes. Yo voy a hacer la grulla desde ya. ¡Éxito!

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jueves, 18 de marzo de 2010

Me dicen...

Me dicen que Piñera ha tratado de vender sus acciones de LAN pero no ha podido. Me dicen que en La Moneda, la vocera Ena von Bayer Leverkusen dice que eso ya no es un tema de Gobierno. Me dicen que este video parodia de Sebastián la rompe en internet, y que es mejor reir que llorar. Me dicen también que Piñera se mueve mejor en la Bolsa que en la pista de baile:



Me dicen que Fito Páez se tiró en contra de Arjona, que no entiende que haga 35 Luna Parks y Charly 2. Me dicen que Fidel y Clinton no saben nada del amor y Arjona nada de rima.
Me dicen que en esta época en Valencia se queman las fallas, mientras en Chile las fallas salen a la luz. Me dicen que con el terremoto murieron más de 800 personas, pero después me dicen otra cosa y al final prefieren no decirme nada.
Me dicen que las visitas a este blog subieron casi al triple ayer, gracias a que la gente buscaba "Manuel Neira auto-complaciéndose" en Google y llegaba hasta acá. Me dicen que incluya más la palabra "sexo" para que los buscadores atrapen a los incautos, pero esto no es Chilevisión (sexo sexo sexo). Me dicen que Manolito en realidad estaba buscando una aguja en un pajar.
Me dicen que Manuel Rivas le gana a Martín Rodríguez o algo así, pero yo lo encuentro Feroz (sexo sexo).
Me dicen que Carmen Fernández hace mucho rato que no estaba en la Onemi, la habían reemplazado por la Elvira (sexo).
Me dicen que ahora todo el mundo compra cosas originales, porque estamos chatos con las réplicas (sexo).
Me dicen que la clasificación de Colo Colo en la copa Libertadores está más peluda que el celular de Manolito (qué elegancia).
Me dicen que si uno ve este video alcanza un estado de placidez total:



Me dicen tanta cosa en realidad...



miércoles, 17 de marzo de 2010

Buscando trabajo (Manolete y la paja en el ojo ajeno)

Es una lata esto de buscar trabajo. En estos días post apocalípticos en que todo quiere volver a la normalidad, enfrentarse a los avisos laborales es un ejercicio que me agota. Haciendo memoria, en general he llegado a mis pegas anteriores por recomendaciones y el siempre menospreciado boca a boca, lo que no es precisamente una motivación a la hora de enfrentarme a los cuestionarios online de las empresas. 
Mi CV es extrañísimo. Tiene altas cúspides del periodismo informativo al lado de libreteos humorísticos. Experiencias en TV y en el extranjero, aderezadas por notas para revistas de camiones y asesorías a la Iglesia. Variopinto dirán algunos, "desperfilado" otros. Sin mucha experiencia estratégica y corporativa práctica, que parece ser -quizás por qué- lo que la gente busca hoy.
Creo que lo peor de todo el proceso de postulación permanente es el ítem "pretensiones de renta". Nunca entendí por qué nadie dice "se ofrece tanto" y listo. ¿Qué poner? ¿Será mucho, poco? Te traspasan un problema al final. Si después no te llaman porque contrataron al hijo de un amigo, te quedas pensando "quizás estoy cobrando muy caro"... y si te dicen que bueno piensas "debí haber pedido más". Uno no está para soportar ese estrés en esta época aciaga. Bueno, y tampoco otros, como el de estar en la casa sin más norte que un partido de la Copa Libertadores en la noche o hacer las tareas por la tarde (expresión que con una hija pseudo rebelde de 9 años, en Cuarto Básico, no tiene ni la más mínima pizca de doble sentido). Habrá que tener paciencia, supongo.


La cosa sesual
A estas alturas del partido es difícil que a uno lo sorprendan... pero la filtración del video de Manuel Neira en el baño es absurdamente bizarra. Tomando en cuenta el largo historial de videos "secretos" que han salido a la luz (cómo olvidar el de su ex insultando a una compañera de trabajo junto a otras figuras de la TV), resulta inexplicable que alguien mantenga en su celular una pieza de "cine arte" tan preciada. Para los que no se enteraron, apareció un video en que el futbolista figura frente al espejo en un baño, "autocomplaciéndose" mientras se graba con el celular. Vale decir, con un aparato en cada mano. Un autogolazo que seguramente lo perseguirá por el resto de sus días. Justamente el siempre atinado diario El Mundo difunde un estudio según el que Manolito sería un tipo insatisfecho e infeliz... aunque todos sabemos que hay estudios y encuestas inglesas para todo... ¿Qué paja, no?



lunes, 15 de marzo de 2010

Blackout (Sombras)

Estamos en el primer mundo. Ya no tenemos cortes eléctricos ni apagones. Ahora lo nuestro son los "blackouts". El de anoche, que dejó a más del 90% de los chilenos sin luz por un buen rato, y pareció una patada en las canillas después de tanta calamidad junta las últimas semanas, nos pilló familiarmente curados de espanto (nos faltan unos huracanes y una inundación para completar el mes, supongo). En casa prendimos unas cuentas velas (que compramos post sacudón), encendimos la radio a pilas (una rosada y plástica con motivos de "Dora la Exploradora" de la Coni) y ya. A estas alturas además -y seguramente el resto de los chilenos también- tenemos a mano las linternas, por lo que nos ahorramos el "yo estoy seguro de que estaba por acá" y el culposo "te dije que compraras pilas" que a oscuras adquieren un tono más agresivo que amoroso. Sentados los tres a la mesa comenzamos a hacer caras iluminados por los focos y luego ensayamos sombras en la pared. La Coni, mi hija, nunca las había hecho, así que fue una linda oportunidad de que aprendiera que no todo es Pixar y 3D. Puros clásicos: el perro, la paloma, un conejo, un pseudo dinosaurio y el par de dedos que intentaba atrapar las cabezas (no, no apareció el "elefante inmundo" de las sombras chinescas de Videomatch). Los teléfonos -de nuevo, en algo que ya es una desagradable costumbre- estaban convertidos en celulares de palo, pero al menos aún servían como cámaras de fotos. 
En La Serena el partido entre los "papayeros" y el Audax se suspendió, y el rock dejó de sonar en el concierto solidario del Arena Santiago. En Chiloé la gente estaba más preocupada de que no apareciera el Trauco, que de seguro atacó a unas cuantas. Sólo unos datos: el 2008, un apagón dejó a parte de Barcelona sin luz durante tres días. El efecto se vio nueve meses después, con un incremento de más de 7% de los nacimientos. Se dice que los cortes de luz en San Francisco, EEUU, en 1996 y 1997 también provocaron que la gente se "prendiera", con el correspondiente aumento en la natalidad. Bueno, este fue más corto, pero algo se habrá alcanzado a hacer... claro, porque "con el apagón... qué cosas suceden".


Hostia, tío
Y si de sombras se trata (en un cambio de tema digno de noticiario central), desde España nos llegan novedades sobre el fin de los tiempos. El prestigioso El Mundo, publicó ayer una entrevista al Obispo español de la secta "Creciendo en gracia", que sigue a José Luis de Jesús Miranda, un ex heroinómano puertorriqueño al que Jesús "se le metió dentro" allá por 1973 y que se hace llamar el "Jesucristo hombre". Con más de 100 mil seguidores en 26 países -todos con un "666" tatuado, según ellos símbolo de prosperidad- el ser divino anuncia que en julio del 2012 el Vaticano será destruido por una explosión provocada por "ángeles". "'El 3 de febrero El Rey de Reyes anunció que la Tierra iba temblar, y ya ha empezado a hacerlo, como en Haití y Chile', dice el obispo olvidando que el seísmo de Haití fue un mes antes del anuncio" cita el diario. Junten miedo (desde que se equivocó el Mago Yin uno ya no sabe en qué creer).


jueves, 11 de marzo de 2010

Réplica (Bachelet Superstar y el cambio de mando)


Bachelet Superstar avanza de pie en el descapotable por Valparaíso. Hace un par de horas salió de La Moneda, provocando euforia y lágrimas entre la gente, que sólo quería tocarla, como una estrella de rock o un sumo pontífice en gira. En la pantalla dividida, el presidente electo pestañea y se acomoda el cuello una y otra vez con un tic que tendremos que soportar por 4 años. La tierra tiembla. Fuerte. Me levanto para ir a afirmar la tele, mientras le hablo a mi nana que está en el primer piso para que esté tranquila. Está al teléfono y corta. Por unos segundos pienso que debería botar la tele para tener la excusa perfecta para comprar un plasma. Quiero uno para ver el mundial. La casa sigue moviéndose y Montserrat Alvarez trata de hablar desde el estudio, sintiendo como la parrilla de luces sobre su cabeza se balancea sobre su cabeza. Algunos periodistas corren en Valparaíso. Colapso telefónico: 15 millones de teléfonos se transforman en celulares "de palo".
En otro lugar de Santiago (imaginar el logo de Batman girando aquí), mi mujer, con cinco meses de embarazo corta la conversación con la nana. El agrietado edificio público donde trabaja se mueve más de la cuenta. Se pone de pie con el vientre duro. Sus compañeras de trabajo la tranquilizan y todas evacúan el sector. Logra llamarme para decirme que está fuera del edificio, y me pregunta por nuestra hija.
En un colegio del barrio imposíblemente más alto de Santiago (logo de Batman de nuevo), hay caos. Es la segunda réplica y mi hija, al igual que todo su curso, se refugia debajo de la mesa por instrucción de la profesora. Algunas niñas lloran. Mi cuñada, profesora del lugar, la llevará pronto a mi casa, luego de que los apoderados, nerviosos, aparezcan en el establecimiento para retirar a sus hijos temprano. No alcanza a almorzar la colación que le eché en la mañana. Al rato estaremos todos juntos para sentir como sigue temblando durante la tarde.
Antes, en el Congreso, Piñera asume como presidente en una ceremonia que ya no le importa mucho a nadie. Ni a los telespectadores, que ven el GC que anuncia una alerta de tsunami en varias regiones, ni a las delegaciones internacionales, que sienten con pavor cada movimiento telúrico, y miran el techo para ver cómo se balancean las lámparas, en un evento que bien pudo haber contado con el auspicio de Pampers. En unos instantes más darán la orden de evacuar el lugar, y la televisión mostrará el Príncipe de España saliendo pálido de pavor. Seguro varios, incluyendo a su majestad, tuvieron que pasar por una muda de ropa camino al aeropuerto. En Santiago, mi perro -con crisis nerviosa- tiene el patio convertido en un "campo minado".
Piñera suspende sus actividades para ir al lugar del epicentro de los últimos temblores, mirando por la ventana del auto, y seguramente pensando que debería reclamar al Sernac: este no es el país que compró.

miércoles, 10 de marzo de 2010

EXTRA: Generación Perdida (RIP Corey)


Acabo de leer que encontraron muerto a Corey Haim, supuestamente por una sobredosis accidental, y no puedo dejar de pensar que el título de "Lost boys" o "Generación Perdida" fue profético. Luego de hacerlas todas en los '80, en compañía del otro Corey (Feldman), el actor de "Sueña un pequeño sueño" y "Sin licencia para conducir" (gran escena la del vaso de café), vivía en una decadencia motivada por las drogas (llegó a internarse como catorce veces para intentar superarlo), e incluso su ex partner Feldman (quien sólo tuvo notoriedad en los últimos años como testigo en el juicio a su amigo personal Michael Jackson) lo abandonó en un reality que compartían por su conducta errática y adicciones. Llegaba a dar pena ver a Corey en esos especiales de E!, hinchado y peliteñido hablando de su pasado glorioso.
Feldman tampoco lo ha pasado bien. Su último papel de relativo éxito fue como la voz de Donatello en Las Tortugas Ninja II, y ha probado suerte sin mucha fortuna en la TV, la música y el teatro. También pasó por desintoxicación y hoy es vegetariano.
Jason Patric, protagonista de la película, no capitalizó nunca su temprano éxito. Además de no hacer nunca más una cinta que provocara el impacto de la historia de vampiros, en el 2004 fue arrestado bajo cargos de intoxicación pública y resistencia a la detención en Austin, Texas. Luego quedó en libertad.
Bastante mejor le fue a Kiefer Sutherland, que fue rescatado de una carrera dispareja por la serie "24" y ha mezclado el estrellato con escandalillos por alcoholismo. Un tipo que tuvo que recuperarse luego de que su novia de juventud, Julia Roberts, huyera antes de que se casaran, y con su mejor amigo... Jason Patric.
Corey se nos fue, aunque claro, lo habíamos perdido hace mucho. Sólo cambió el final de su E! True Hollywood Story. Difícil de entender, pero bueno... "la gente es extraña", rezaba el cover de The Doors en la película.
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martes, 9 de marzo de 2010

El eterno proyecto (la intolerancia y Arnold)


Luego de dos semanas en la cresta de la ola del rating y la atención mediática (gracias a un personaje humorístico televisivo del que fui libretista subrogante), y tras el abrupto fin del sueño farandulero (ya contaré de esos carretes surrealistas con Beto, Sergio, Tonka, Iván Luis, Leo Rey, Coco y tantos otros), he vuelto a la cruda realidad del desempleo. Claro, no tomo en cuenta los pitutos, que algo dejan, pero no representan ni de cerca los ingresos y la ocupación que significa un trabajo estable. Aclaremos que no es el mejor momento para salir a buscar pega, principalmente porque estamos recién saliendo de un desastre de marca mayor, pero ya estoy dando algunos pasos hacia allá. Como volver a escribir por ejemplo, algo que hace tiempo no hacía de manera continua (no voy a contabilizar las tallas del tipo “como dijo el cirujano de Raquel, para qué vamos a seguir estirando esto” y otras). Una coleguita me dice que quizás estemos incluidos dentro del millón de empleos que prometió el nuevo presidente-empresario (a partir del jueves, en su canal favorito). Y claro, después de ver el nuevo logo que presentó el futuro Gobierno, no me queda duda de que les falta gente.


Durante este tiempo me ha pasado algo curioso, porque me han invitado a participar en varios “proyectos”. Lo pongo entre comillas, porque me resulta llamativo cómo dentro de esta categoría cabe todo. Si bien es cierto algunos tienen pies y cabeza, mucha gente dice que tiene un proyecto cuando en realidad tiene sólo ganas. Es como que te invitaran a un asado, y cuando llegas hay una parrilla y medio kilo de osobuco. A poco andar te das cuenta de que tienes que poner el carbón, la carne, hacer el fuego y quedarte en la parrilla para que todo salga bien. Muchas veces me dan ganas de buscar algo en que sólo llegar a poner la ensalada (¿alguien pone la casa a todo esto?). Así las cosas, me debato entre pensar qué quiero hacer realmente, y las ofertas que aparecen, que siempre son bienvenidas aunque no representen necesariamente la opinión de esta emisora. Si saben de algo –legal, que no implique comercio sexual ni desnudez permanente- me avisan.

Intolerantes

Hay gente que es intolerante a la lactosa, otros a la glucosa, y muchos son simplemente intolerantes. Leo que en Argentina, tierra algo más progresista (palabra que no usamos desde el 17 de enero) que la nuestra, particulares están tratando de anular el segundo matrimonio gay del país (el primero pasó piola parece), sólo porque pueden. No porque conozcan a la pareja y piensen que no son uno para el otro, o porque uno de los demandantes esté perdidamente enamorado del novio (bueno, alguno de los dos novios). No, sólo porque les disgusta la idea (cuentan con el respaldo de la Iglesia además, experta en la cosa sesual, y envuelta en estos días en un "escandalillo" que involucra al hermano del Papa). Lo peor es que ya fue acogida la demanda en primera instancia y les están pidiendo que devuelvan la libreta de familia, lo que tiene a los argentinos on fire. Con el perdón de los presentes, eso si que es una mariconada.
Pincho otro sitio, y veo que el año pasado el senador gringo Roy Ashburn votó en contra de establecer el 22 de mayo como el Día de Harvey Milk (no sé si vieron la película con Sean Penn, pero es un activista gay de los 70 que fue asesinado). Ashburn, conocido opositor a los derechos de los homosexuales, fue arrestado la semana pasada en Sacramento, tras salir de un bar gay. Terminó confesando  su verdadera tendencia sexual. Y eso que dicen que no hay gay arrepentido. "Si una bala atraviesa mi cerebro, dejen que esa bala destruya las puertas de todos los clósets", dijo Milk una vez. Por este lado del mundo antes prohibirían los armarios.

PS: El día de Harvey Milk fue finalmente aprobado. El activista gay fue admitido además al "Salón de la Fama" de California. Todo esto por un gobernador de apellido raro, un tal Schwarzenegger.

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lunes, 8 de marzo de 2010

Cameron que se duerme... el Día de la Mujer


Me desayuné hoy con lo del Día de la Mujer. No tenía idea, no me acordaba que existía y tampoco tengo claro si me parece necesario a estas alturas del partido. En especial cuando vivo en un país con una presidenta (hasta el jueves al menos, cuando pasamos a ser S.A.) como máxima autoridad. Claro, no faltarán las amigas que sacarán a relucir los años de lucha para conquistar los mismos beneficios que los hombres. Lo que pasa es que la discriminación no es lo mío, ni la negativa ni la positiva, como en este caso. Marcar las diferencias acentúa más la distancia, supongo.
Ayer fue la entrega de los premios Oscar y la ex mujer de James Cameron le pintó la cara, ganando los principales premios por sobre la favorita Avatar (que todavía no veo) y transformándose además en la primera mujer en ganar el premio a mejor director. Me imagino las ganas que debe haber tenido de hacerle un Pato Yáñez o algo a su sorprendido ex, pero este año fue todo muy rápido (además Patricio Nazario no alcanzó popularidad en los states). Ahí si que hay una distancia que se acorta: una mujer gana en igualdad de condiciones, en una ceremonia en que históricamente todo el mundo repara sólo en cómo van vestidas (cosa que en general comenta un "hombre" de finos modales por TV).
Y ojo, que mujeres machistas hay muchas, en especial en la generación de nuestras mamás (la mía ocupa un lugar destacado en el ranking). ¿Qué puede hacer uno? Educar distinto a sus hijas (la mía entró por fin hoy a clases), querer y valorar más a la mujer que tenemos al lado y principalmente hacer. Las camas, el lavado, regar las plantas, planchar ropa. No se va a caer ninguna parte de la anatomía por cocinar (sólo se puede quemar, ojo con las distancias y las ollas calientes), ni por entender que las cosas se pueden hacer de a dos (lo que además es una buena manera de que su Yayita no se convierta en Tremebunda en un plazo cercano). Bueno, dejo esta reflexión hasta acá porque me tienen la cena servida (qué buen cierre, no?)

Breves telúricos
El equipo de Chile le dedicó el triunfo sobre Israel en la Copa Davis a los más afectados, y Fernando González dijo en el estadio que no sabía si estaba con Nico Massú o Kramer (lo que no le causó ninguna gracia a Massú, pero si al público). Aguilar, uno de los tenistas, contó que le daba la dura a Nadal... pero cuando el español tenía como 12 años y él 14 (que clásica noticia chilena).
En otras informaciones, el sismo provocaría una escasez del vital elemento... cerveza.
Éxito. 

domingo, 7 de marzo de 2010

Nunca el hombre está vencido...


Santiago amaneció embanderado y solidario después de la jornada televisiva de ayuda a las víctimas del terremoto. Como había anunciado, vi pocos momentos de la transmisión, pero hice (o hicimos como familia) un aporte, bastante más escuálido que el de los Luksic, claro está.
Cómo nos hacía falta sentirnos ganadores por un día al menos. Amanecer con un gusto un poco más dulce en la boca. Dejar de mirar las grietas preguntando "por qué", para preocuparnos por un rato del "cómo": cómo reconstruir, cómo ayudar.
Algunos datos relevantes:
- Un colega me apunta que la Teletón para Haití, con cobertura mundial y con figuras como Bono, Shakira, Julia Roberts, George Clooney y todo Hollywood, recaudó 61 millones de dólares. La chilena con Beto Cuevas, Myriam Hernández, Tonka Tomicic, Iván Zamorano y todo Inés Matte Urrejollywood, logró 58 millones de dólares. No, no es algo menor.
- El impacto que logra la televisión es tal, que incluso mucha de la gente que había participado de saqueos comenzó a devolver las cosas que había robado (como los famosos plasmas), pidiendo sentidas disculpas. Increíble pero cierto.
- Por Dios que hay gente con plata en Chile. Cuando se dice que el país es una de las naciones que tiene las diferencias más brutales en la distribución de la riqueza, hay que creerlo.
Para la memoria varias postales: Bielsa, vestido más para un asado que para un programa de TV, respondiendo cabizbajo y ausente las preguntas de Don Francisco, impactado por la tragedia, pero distante del show (no podía ser de otra manera); los Luksic, cual 4 fantásticos, por fin dando la cara y asumiéndose como millonarios y dueños de buena parte del país (creo que el fenómeno Farkas -quien en esta pasada optó por donar piola e ir personalmente a entregar su ayuda- está cambiando la mentalidad de la gente con dinero en Chile)... "nunca pensé que tuvieran tanta plata" me dijo mi madre querida; y la presidenta abrazada con Piñera, cantando emocionados. El Míster, amigo que ayer estaba de cumpleaños y que a veces se ilumina con alguna idea coherente, me comenta que para Piñera esto parece la oportunidad idónea para continuar con su concepto de "unidad nacional". Según él, con la reconstrucción del país ya están asegurados los trabajos que el empresario prometió crear en la campaña (con la consiguiente baja de los índices de desempleo), y el apoyo del Congreso. Claro que luego se diluye en temas como el proyecto Haarp (ese que los rusos y Chávez acusaron de originar el sismo de Haití), los Illuminati, la isla Friendship, el por qué el Audax nunca es campeón, y la larga lista de conspiraciones mundiales tan de moda que me interesan tanto como la vida y obra de Arenita. Y claro, con lo de Piñera algo de razón tiene, pero es lo que nos queda. No hay otra. Aún así hay que tener los ojos abiertos, y mucho, porque la Teletón juntó mucha plata y ayuda, pero esto está empezando recién, y no puede haber una sensación de "Misión Cumplida". Sería injusto con quienes aún esperan por ayuda. Falta mucho: tiempo, recursos, legislación y sanar las heridas de cientos de personas.

Nunca el hombre está vencido
Leo en Facebook una nota titulada "El saqueo que viene", del músico Cuti Aste, que apunta a la historia. Hace muchos años, Penco fue destruido por un terremoto y maremoto. Sus habitantes tuvieron que fundar una ciudad en otra zona... que se llamó Concepción. De ahí que les dicen "penquistas". Todo esto es "historia conocida", dice el artista sureño, y también llama a estar atentos. "Debemos defender lo ganado de las manos de los oportunistas y ser solidarios", asegura, y apunta sus dardos a los empresarios, y al "saqueo de arriba". "Lo que me preocupa ahora es el verdadero saqueo, el que viene desde arriba, desde las corporaciones crediticias y del estado de excepción provocado por el efecto del shock, que permite vulnerar los derechos civiles en nombre de la seguridad nacional, la reconstrucción y la Patria", afirma.
Yo quiero ser optimista. "Nunca el hombre está vencido... su derrota es siempre breve" dice una canción de los Inti. Chile ya dio un paso. Pero el camino es largo y pedregoso. Hay que caminarlo pero, esta vez, con los ojos más abiertos que nunca.

sábado, 6 de marzo de 2010

El negocio solidario (la "odisea" y la mano de gato)


Por lo general me despierto temprano. Como a las 8 AM, a veces antes. A esa hora me pongo a leer los diarios en internet. La mayoría tiene sus ediciones íntegras en la red, así que el trámite es fácil. Tampoco es que lea todo, en general es un mix de los títulos de noticias que ya viste el día anterior, un par de sorpresas y la revisión obligatoria de la sección deportiva, excelente vía de escape para no leer nada más del terremoto. Igual es imposible no reparar en los avisos que aparecen estos días. Veo cómo grandes casas comerciales y empresas ofrecen "descuentos" para ayudar a la reconstrucción, o ese vacío "si usted compra uno, nosotros regalamos otro a la gente que necesita" (como si uno no estuviera pagando por los dos productos). Son los buitres del retail, que concentrados en seguir con su negocio, quieren hacernos creer que su conciencia social alcanza para algo más que comprar un aviso a página completa en el diario y agregarle una bandera chilena. Y aunque eso no quita que algunos sí estén ayudando, me cuesta ver cómo nos transformamos en la tierra del "gato por liebre". Una compañía japonesa regalará el 2% de la venta de cada auto a los damnificados (qué generosos); una cadena anuncia que tiene todos sus shoppings abiertos, con el slogan "Arriba Chile" (sin comentarios); una empresa de venta de artículos de construcción baja sus precios en un 10% en la zona más afectada (habría que darles un galvano o algo). El negocio solidario parece no comprender eso de "dar hasta que duela". "Imagínate un mundo… en el cual el sentido común nos llame mucho más a dar y entregar, que a quitar", dice la carta de Roger Waters, cerebro de Pink Floyd, a los chilenos, un texto que escapó con creces a la clásica "nota de saludo" de un famoso al país en desgracia, con un par de reflexiones que sería bueno llegaran a los oídos de Ban Ki Moon, secretario general de la ONU de visita por acá.
Entremedio, una nota rescata la "odisea" de Juanes para llegar a la Teletón, lo que da cuenta del lenguaje de estos días. Lo del colombiano es un esfuerzo, lo de la gente que tiene que buscar a familiares entre los escombros, o simplemente viajar horas para hacer una cola eterna y comprar víveres -en las pocas horas en que no están en toque de queda- me suena más a odisea. O el viaje de la gente anónima que va a dejar donaciones al Sur. O el esfuerzo de los amigos que van a armar mediaguas este fin de semana (un tremendo abrazo). En medio de un panorama en que todo es "dantesco", según tanto colega, a veces se pierde la necesaria pespectiva.

Mano de gato
Leo en la web la historia de un tipo que comenta que a su tía, y a todo su edificio, la constructora le ofreció un departamento nuevo con tal de que no denuncie el mal estado en que quedó el actual con el terremoto. Así, la empresa puede darle una "mano de gato" y volver a comercializar el inmueble, perjudicando a otra familia, pero no su imagen. La tía y sus vecinos dijeron que sí.
Ayer fuimos, junto a mi mujer y mi hija, a una nueva ecografía. Todo está bien, según el doctor, a pesar de la contracción permanente que tiene la Pame desde el terremoto. Mi futuro hijo, de cinco meses, se mueve como loco, patea y agita las manos. Como su papá, algo parece tenerlo molesto.  

viernes, 5 de marzo de 2010

Con derecho a réplica


Las réplicas del terremoto no paran en Conce. En mí tampoco, porque siento a cada rato que está temblando, y miro las lámparas para ver si se mueven. Por sanidad mental, opté por apagar la tele y no entrar a twitter. Tampoco pienso ver el "Chile ayuda a Chile", aunque voy a aportar lo que pueda. Tengo en la cabeza y en el cuerpo más terremoto del que puedo soportar.

Cuando desperté hoy me dieron ganas de que fuera junio, tener a mi hijo recién nacido en los brazos mientras espero un partido del mundial, y que todo girara en torno al fútbol. Que esto no fuera más que un recuerdo triste, una grieta en reparación. La realidad es que hay que estar preparados para temblores superiores a los 7 grados en Santiago. Leo que en Concepción acaba de sentirse una réplica de 6,8 grados, la tercera de la mañana. En total van 213.

Mi hija duerme. En una situación normal habría entrado a clases ayer. Ahora tiene que esperar hasta el lunes, lo que no le hace mucha gracia. La ayuda que mandemos al sur la vamos a canalizar a través de su colegio, principalmente porque creemos que es importante que ella sienta que está ayudando, y conozca desde chica el concepto de "solidaridad". No me la imagino saqueando un supermercado para llevarse un plasma (aunque sería útil para cumplir el sueño de ver el mundial), pero nunca está demás la enseñanza. Anda tensa, nerviosa. Habla mucho y trata de estar siempre acompañada, pero supongo que todos estamos un poco así.


La carne es débil

Leo en un sitio web la historia de un hombre que estaba con su amante a la hora del terremoto. El tipo había organizado todo para hacer la maldad: "mi amor, tengo un viaje por la empresa", dijo en la casa, para huir con "la otra" dentro de la misma ciudad y darse un fin de semana de lujuria. El sismo los pilló "después de", y el sujeto se encontró huyendo semidesnudo con pavor de un departamento que no es el suyo, con una mujer que no es la suya, sin poder comunicarse con sus hijos ni volver a su casa: claro, estaba en "otra ciudad". Si de los arrepentidos es el reino de los cielos, él debe haber reservado varias hectáreas. Seguro cada réplica le removerá la conciencia.

jueves, 4 de marzo de 2010

La fiesta terminó





3:34 AM en el Hostal Alemán, y la vieja casona de tres pisos comienza a moverse con furia. Borroso y oscuro, le grito al productor que duerme frente a mí para que despierte. En medio de crujidos de madera, polvo y quebrazón tomo mis zapatillas y corro mientras lo empujo a través de la puerta. La escalera se mueve de lado a lado, bajo corriendo y otros dos ruedan por los peldaños. Son tres pisos eternos y golpeados de costado a costado. Un periodista sin polera aparece con cara de sueño y espanto. Estamos fuera, pero dentro del sismo. Cuatro bailarinas aparecen desde el subsuelo, llorosas y abrigándose como pueden... “¿Están todos bien?” preguntamos varias veces, sólo para respondernos con las caras llenas de duda. Afuera la penumbra, los gritos, las bocinas y sirenas. Sobre el cerro Castillo la vista de Viña es tan privilegiada como triste: la ciudad está en caos, y la gente corre agolpándose en las calles. En medio de las réplicas, vuelvo a mi pieza por unos jeans, calcetines y un polar. Saco mi mochila y tardo más de lo recomendable en encontrar mi celular. Las próximas 3 horas las gastaré en intentar comunicarme con Santiago.
Nos quedamos a la intemperie, cubiertos con frazadas y atentos a una pequeña radio que sintoniza la única emisora que está al aire. La penumbra se hace fría cuando llegan las novedades. El epicentro, las víctimas, la cancelación del Festival y la necesidad urgente de estar en casa. Por fin logro hablar con mi mamá y saber que todos estás bien. Una hora más tarde la Pame, mi mujer, me responde al fin y el alma me vuelve al cuerpo.
En otro lugar de Viña, el hotel Gala es evacuado mientras el agua corre por sus escaleras. La comisión organizadora es llevada a la dañada Quinta Vergara a dormir. Luego de buscarla un buen rato, un chofer encuentra a la colombiana Fanny Lu aterrada, escondida en una van llorando. No quiere salir. En el Sheraton, el panorama es poco alentador: los principales artistas y animadores están en el lobby y frontis del hotel, sin entender demasiado qué pasó. Algunos, como el Rafa Araneda, se atreven a volver a su habitación. Varios de Los Cadillacs están en shock: algunos vivieron el sismo en la fiesta que dio Miranda! en una casona antigua, donde reinó el pavor. Los concursantes de la competencia internacional y jurados sólo quieren irse rápido y terminar con la pesadilla. Un productor amigo me cuenta que tuvo que consolar a una colapsada Anahí, mientras sus guardaespaldas no atinaban a nada, tan impactados como ella por el movimiento de la tierra. Pijamas y batas reemplazan a las lentejuelas y el glamour. Sale el sol y comienza la estampida. Asomado por una ventana, Iván Zamorano pregunta si ya es hora de partir. La instrucción es clara: desarmar y cargar. Equipos, ropa, gente. En el lobby alguien se saca una foto con Beto Cuevas. Llamo a Daniel Alcaíno, que parece recién enterarse de todo. Me dice que va a ir a devolver la ropa de Peter Veneno a vestuario. Le respondo que todo vestuario ya va en un bus a Santiago.
Nos llevan al hotel Gala a tomar el transporte a Santiago. Compro una bebida que recojo del suelo en un local donde todo se cayó excepto el ánimo. Me subo al bus y duermo para despertar en Santiago. Viña ya no tiene festival. La fiesta terminó.

martes, 1 de abril de 2008

Mundo Perdido (Un loco camino a Mendoza)

Llevábamos varias horas de viaje.
Recorrer la ruta Santiago-Mendoza en auto se puede hacer eterno cuando tienes que hacer paradas de 20 minutos, los necesarios para sacar algunas fotos y reportear un poco. Al menos esa es la idea cuando andas haciendo un reportaje fotográfico o algo por el estilo. Por eso cuando Andrés, mi jefe-fotógrafo-chofer, me dijo que paráramos en esa estación de tren abandonada, el entusiasmo no fue precisamente lo que abundaba en mi rostro (en realidad nunca lo hace, para ser honesto).
En mi afán por acortar el trayecto había leído en voz alta el rústico cartel que coronaba el edificio ajado: “Mundo Perdido”. Ya era raro ver un museo en medio de la nada. Estábamos en la Ruta Internacional Nº7, km 1210, recién llegados a Argentina, en medio de la montaña, y entre la aduana trasandina y Penitentes.

“Llamador” rezaba una señal pintada a mano en una pared, bajo la cual pendía un triángulo oxidado y una vara metálica. Procedí a hacerlo sonar. Un hombre cargando una carretilla llena de piedras y un perro vinieron desde un cerro aledaño. “Estaba haciendo un poco de mantenimiento”, nos aclaró. El tipo, flaco, de lentes, lucía cansado y con su “remera” sucia. Le explicamos que queríamos recorrer el museo, un recinto envuelto en mallas negras que más parecía la cruza de un invernadero con una bodega. “¿Cómo andan de tiempo?”, consultó misterioso, mientras limpiaba sus lentes con su vestimenta, para luego asegurarnos que el tour demoraba 45 minutos. Yo miraba la casucha y me preguntaba dónde podía uno tardar tanto.

Le contamos que éramos periodistas, que no teníamos tiempo y el tipo se transfiguró. De obrero pasó a científico loco sin estación intermodal de por medio. “No es momento para ser modesto… lo que ustedes van a ver aquí es algo único en la Argentina”, dijo con aires de genio y gurú. “Habrá que creerle”, pensé. ¿Su nombre? Luis, 51 años, administrador, encargado de mantenimiento, creador y guía del lugar.

Entramos a una pieza de forma irregular y detalles plateados. Dentro, el sujeto mezclaba la charla normal con frases curiosas. Eso hasta que se interrumpió a sí mismo. “Los científicos me dicen que estamos listos para comenzar… vamos a ver si es cierto… así es. Esta es una máquina del tiempo, pero ojo que no es como las de Hollywood… esta está hecha en la Argentina, ¿viste? Así que ojalá que no falle”, dijo abriendo los ojos, mientras la habitación se cerró, se llenó de luces de colores que rompieron la oscuridad absoluta y se mezclaron con el humo y los ruidos espaciales. “Donde cresta nos metimos” fue la frase que se dibujó en nuestras poco iluminadas caras.

“Los científicos me dicen que ya llegamos… uh, menos mal, ¿eh?”, gritoneó por encima del audio. Pasamos dudando a la habitación siguiente, donde una grabación (absolutamente pro, hay que decirlo), evocaba un encuentro imaginario entre San Martín y un soldado por allá por 1800. Mirábamos incrédulos al general y su subalterno hechos en versión pesebre escolar. Todo acompañado por cartulinas pegadas en las paredes con toda la información, correctamente escritas a mano y subrayadas con colores, que habrían causado sensación en cualquiera de mis disertaciones escolares. “Yo no funciono con rumores o mitos… todo lo que ven acá es fruto de estudios. Trabajo con una universidad cercana”, decía el flaco mientras yo miraba una fotocopia en la pared.

Mientras adelantaba su pista de audio, esquivamos el tema de los indígenas de la zona para llegar a un mini puente colgante en el que casi naufrago. “Es para ponerle un poco de movimiento, viste”. No, no vi. Por eso casi me caigo, pensé.

Habitación siguiente: una maqueta de Argentina rodeada de agua domina el cuarto. Cignaco nos promete que la cordillera se formará ante nuestros propios ojos, y mientras la pista de audio corre, se ubica a un costado, tratando de pasar piola. “Al principio la tierra tembló”, dice el audio. Luis mueve cuidadosamente un cordel y el agua de la maqueta vibra. A medida que el relato avanza, el flaco mueve unos cordeles intentando que no lo notemos. La cordillera emerge y choca con el continente. Simplemente notable.

Pasamos a otro sector. Un volcán se dibuja en relieve frente a nosotros. En su base, y tras accionar un interruptor escondido, una posa de “lava” comienza a burbujear. “Uyyy, ojalá que no suba la lava”, dice Luis en plan infantil… “No, parece que ahí viene… ahí va a llegar… a veeer”. Ojalá que no se despierten los dinosaurios, agrega para aplacar la espera. Efectivamente, una mezcla de pintura y maizena cae por un agujero en la pared. De improviso, e interruptor mediante, una cabeza de dinosaurio digna de 31 minutos hace su entrada por una ventana camuflada con tiras de género. Luis golpea a su creación… “¡salí, asqueroso! ¡Fuera, dejanos en paz! ¡Asqueroso!” grita en una actuación digna del Globo de Oro. Por cinco segundos me sentí en una función de títeres. Cualquier duda sobre la utilidad de la visita se había disipado.

En la habitación siguiente el flaco me hizo frotar un par de cuarzos para comprobar cómo se iluminan en la oscuridad, y complementó la charla con sus conocimientos de física. La última pieza era la de venta de los souvenirs que él mismo confecciona.
Intrigado y mientras Andrés recorre los alrededores, converso con Luis. Me confiesa que el museo lo construyeron con un amigo, en sólo cuatro meses. Todo lo que se puede ver lo hizo con sus propias manos. Me invita a su casa para mostrarme recortes de prensa y dudo tres segundos pero voy (el tipo vive solo en medio de la montaña, da como para pensarlo). Me alcanza fotocopias de sus greatest hits, reportajes extensos en medios de la zona. Quién lo fuera a decir. “Disculpá el quilombo, pero este es una casa de soltero”, me dice canchero cuando entro. Tiene la cagada en realidad. “Eso es lo bueno de vivir solo, no hay nadie que te diga que ordenes ni nada”, dice airoso, con esa prestancia tan argentina, antes de despedirnos sin cobrar la entrada. Claro, porque el museo da lo mismo, el Mundo Perdido, con su locura y fascinante precariedad, siempre estuvo frente a nosotros… Era cierto: no es momento para ser modesto.

miércoles, 6 de febrero de 2008

El verano y la amistá


Acá estamos todavía. La gente me reprocha que ya no escribo, pero lo cierto es que escribo más que nunca. No acá, por cierto, pero entre la revista, el diario, el cine y la TV queda poco tiempo para el formato electrónico (el multimedial me dicen). Qué se cuenta? Ni tanto ni tan poco.

Un verano naranja... uaaap!
Sí, como Donald y Jano. Mi verano se ha reducido a estar sentado en la oficina tratando de hacer algo útil para la sociedad. Tuve un par de semanas de vacaciones regaladas y efímeras, porque como tengo varias pegas, las vacaciones en una sólo implican más tiempo para las otras, y no descanso en alguna locación caribeña. De todas maneras uno siempre llega cansado de las vacaciones, así que la diferencia no es tanta (conseguí el mismo resultado sin salir de casa, increíble!). Al menos mis mujeres pudieron ir a la playa (en una nueva edición del clásico veraniego "vacacionesquepagoperonodisfruto), y yo las acompañé un par de fines de semana, los suficientes como para respirar un poco y quemarme los pies hasta que quedaran fosforescentes (mi pigmentación es caprichosa en las zonas no cubiertas por un bloqueador anti atómico), lo que hizo que tuviera que trabajar un par de días con hawaianas (zapatos=ardor).
Santiago ha sido generoso por estos días. Se ha rajado con algunos nublados que para muchos son lo peor, pero a mí se me hacen como maná del cielo luego de estar trabajando con treinta y tantos grados en la oficina (comprobados con termómetro en mano), sin aire acondicionado y pegado a la silla cual chofer de micro con asiento de cuero. No es fácil encontrar qué hacer cuando tienes que cumplir horario completo, estás en diciembre-enero y tu revista va a circular recién a fines de marzo (gracias san Facebook por darme un pasatiempo). En la práctica mis días son como los de un cajero de peaje en temporada baja. Eso hasta las seis, cuando viene mi "segundo turno" y parto al diario. No es todo los días, pero sí más de los que quisiera (incluidos algunos domingo). Tipín 23 llego a la casa a seguir escribiendo, esta vez un guión para una película (más adelante supongo que les contaré todo al respecto). Bueno, eso tampoco es todos los días, pero paso por periodos intesos de 3 y 4 jornadas laborales en una. Bonito. Y la gente dice que no escribo (insisto)...
En la práctica las estoy haciendo todas. En los próximos días tengo que colaborar con guiones para un personajes de TV que va a estar en un programa festivalero. Bum-Bum.

Las verdaderas deudas
He tenido este útimo tiempo varias diferencias de opinión con mi banco. El tema de la plata y las deudas ronda en mi casa como la rubia por Kennedy. Pero no son esas deudas las que me preocupan, sino las del alma. De cierta manera uno le debe a la gente. A la familia, por el tiempo que le quitas o que no puedes darle; pero en especial a los amigos, a esos que sientes cerca pero que por una razón u otra no puedes ver (o ves en instancias como fiestocas o cumpleaños solamente).
Siempre he pensado que con algunas personas no soy más amigo por falta de tiempo. Con mucha gente uno puede retomar siempre desde donde quedó la última vez, aunque haya sido hace años. A otros ya no sabes ni cómo hablarles. Es la gente que va quedando en el camino. "No es falta de cariño" dice la canción, pero de alguna forma pienso que se necesitan instancias. Es por eso que hago un llamado desde acá, para que los excendentes del cobre financien una semana de la amistad en que cada uno pueda dedicarle algo de tiempo a los amigos sin atención, y avisarles como corresponde a los que ya han sido borrados de la lista, pa evitar malos entendidos y bochornos (como cuando ves a alguien en el metro o el supermercado y no sabes si saludar o no... yo 2 de 3 veces me hago el gil). Los que son borrados tienen un día para reivindicarse o si no chao; y los premiados pueden optar a anotarse en el calendario de sus amigos con un par de días al año de dedicación exclusiva. El comercio gozaría (quizás Village resucitaría de la quiebra) y para qué hablar de los canales de TV, que podrían hacer programas con gente sin amigos y subastar amigos famosos (onda gánese una once con...). Los diarios indagarían a los "pokeamigos", el sobajeo, el ponceo y el punteo, mientras Informe Especial mostraría un reportaje especial de amigos en el abandono, con testimonios de gente que tuvo amigos y ahora no... incluso con casos internacionales y una entrevista exclusiva con George Bush. Los especialistas hablarían del ser social y la necesidad de lavarse los dientes para poder entablar una conversación, mientras Roberto Carlos se hace millonario con los derechos de "Yo quiero tener un millón de amigos" y "Amigo", transformados en ringtones (el hombre es un visionario, dirán algunos). El gobierno puede repartir los instructivos y regalar un cheque restaurant más que sea y así mejorar su popularidad mostrándose en sintonía con una problemática social (no le pidamos mucho más). Eso sería. Yo al menos voy a empezar a hacer mi lista. Alguien se inscribe?

viernes, 21 de diciembre de 2007

The dream is over (Te vas con todo, te vas con nada)

El sueño del rock me persigue desde chico. Quizás desde que descubrí una zampoña colgada en una pared de mi casa y quise sacarle algún sonido. Cualquiera que haya tomado una guitarra sabe a lo que me refiero. Hacer que un acorde bote una casa, que alguien cante una canción que salió de tu cabeza, o simplemente que mueva la pata mientras intentas llenar el espacio con una idea es algo que siempre he querido y querré lograr.
Se acaba Piegrande. Después de dos años de buenos y malos ratos, había que parar y evaluar los daños. Darse el tiempo para hacer otra cosa los sábados en la tarde, salir de la rutina del ensayo y simplemente dejar de verse las caras. O casi. Porque aunque la amistad esté intacta, las ganas se tomaron unas vacaciones largas, como puede pasar en un matrimonio o en la pega. Esto no es muy distinto y sí lo es.
Soy de finales engañosos, así que tampoco es de extrañar que haya más sorpresas a la vuelta de la esquina. Siempre dije que Piegrande era el último intento de hacer algo de verdad. Y puede que sea cierto. Tan real como que no podría dejar las cosas así. El fútbol y el rock tienen revanchas, y aunque no todas se jueguen a estadio lleno, siempre hay un último disparo al arco. Y yo quiero mi gol de oro.
Aprovecho de darles las gracias a todos los que tuvieron la paciencia de escuchar y aplaudir, porque quizás esa pequeña alegría se va a echar mucho de menos. Casi tanto como los ensayos, esa excusa semanal para hablar de cualquier cosa, jugar unos goles y soñar. Definitivamente soñar.

Un abrazo para todos.

martes, 6 de noviembre de 2007

Perdiendo el norte

Foto: 7 de la mañana, valle Nevado, -4 grados. Sólo una muestra de la pega.

No, no hace falta que lo digan. Sé que este blog no se renueva con la frecuencia que uno quisiera, como el Gobierno. Pero créanme que después de hacer 15 entrevistas, 4 reportajes, páginas sociales y varias notas menores uno no queda precisamente con ánimo para seguir escribiendo. (quién iba a pensar que había tanta cosa que hacer para una revista de transportes Ni siquiera a la gente. Quizás me estoy poniendo viejo, y los 30 años se me vinieron encima. ¿Cosas para contar? Siempre guardo alguna sorpresa para premiar la paciencia de mis fieles seguidores.

Antofagasta
Yo soy sureño de crianza, así que no conocía mucho el norte. Alguna vez había estado en Copiapó en un congreso de contaminación lumínica, donde aprendí todo lo que siempre había querido saber sobre faroles y luminarias (después de eso me transformé en la sensación de cumpleaños y sobremesas). Antofagasta es otra cosa. Tiene playa, tiene sol y calor. O sea todo lo que odio. Pero además tiene desierto, y eso es lo mejor. El desierto y yo nos hicimos amigos a la primera, quizás porque no quedaba otra (todo el rato pensaba en canciones festivaleras como “Camino a Socoroma” y esa de la reina del Tamarugal mientras iba en la carretera).
Estuve una semana en la capital regional, que incluyó un viaje ida y vuelta a Iquique (en un Corsa arrendado), y mi contemplación del camino costero en que la carretera quiebra con su paso el abrazo de la playa y el desierto (el poeta). Además fui a la Zofri. Wena, pero ni tanto, como dice el 99% de sus visitantes. Volviendo pasé al local de Doña Rosa en el Mercado de Tocopilla para ver en partido Chile-Perú, donde comí el mejor pescado frito que he probado en mi vida (lo mismo dijeron las moscas). Queda lejos, pero se los recomiendo.
¿Qué hice en Anfofagasta? Básicamente cubrir una feria regional de transporte en medio de camiones, grúas, comida, bebida, modelos y música bailable.
Ahí figuraba yo, paseándome preocupado del bloqueador mientras las hordas se peleaban por conseguir una foto con alguna de las promotoras, todas ex chicas Mekano vestidas con trajes galácticos que se prodigaban entre púberes ávidos de tener en sus celulares una imagen con ellas para luego subir a su fotolog o al facebook como Tapia, mientras los más viejotes hacían esfuerzos por pasar piola mientras deslizaban sus manos hacia abajo a la hora de abrazar sus caderas posando.
En el backstage, donde tenía acceso por ser parte de la producción, las niñas comentaban sobre el calor, sus vidas y recortaban sus petos para adecuarlos a su cuidada anatomía.
Además de dedicarme a recolectar lápices, calugas y prospectos de los distintos stands (costumbre que tengo desde que asistía a la FISA siendo cabro, y pedía hasta los folletos de motores del stand de Kirjistán), tuve que hacer decenas de fotos sociales, que implican pedir el nombre de gente a la que no te interesa conocer, pero que igual terminas recordando el resto de tu vida.


Merlens
Como estrella fundamental del evento, los camioneros tenían a Merlens (su nombre fue alterado a propósito), la estrella venida a menos que relanzaba su carrera en el evento. Ultra siliconada y grotesca, la “diva” fue recibida con una caravana de cerca de 60 camiones que iba tras su bus especialmente habilitado onda papamóvil, y en el que yo también figuraba, con la intención de hacerle una entrevista lo menos relevante posible.
Acá está parte del resultado:

Merlens, antes que nada, quería decirte que ese traje es intergaláctico, porque te ves de otro planeta… (piropo viejo pero siempre efectivo)
Jajaja, gracias ¡qué lindo piropo!

Dime Merlens, esto de relanzar tu carrera acá en Antofagasta ¿es una manera de “apechugar” frente a las críticas?
Es una manera de apechugar frente a las críticas y ante todo. La verdad es que la invitación me la hicieron con mucho cariño y estoy tremendamente agradecida. Esta caravana ha sido tremendamente exitosa (saluda). Esto es alucinante. Para mí es muy importante recibir este cariño en estos momentos… mira ese que está pilucho allá (un obrero saluda casco en mano a la caravana). ¡Yuuujuuu! Antofagasta ha sido siempre maravillosa.

Me imagino que acá los hombres son muy cálidos.
Jajaja… ¡Extremadamente! Pero son muy respetuosos también.

Cuando un hombre quiere hacerse el lindo contigo… qué prefieres que te regale… ¿flores, o un “peluche”? (por el Peluche Dueños, por si alguien no cayó)
Mmmm… Prefiero el peluche porque por último queda. Las flores tienen una vida súper corta…jajaja.

¿Primera vez que lo haces en un bus? Me refiero a dar una entrevista… (Un poco rasca).
¡Y más encima con movimiento! jajaja (no, parece que no era la primera vez).

Dicen que es más fácil así… entrevistar, digo. (Rasca de frentón)
¡Qué eres cabro chico!

¿Tienen su lado sexy los camiones? ¿Qué te produce el camionero nortino?
No sé, son tan exquisitos, tan deliciosos. Son cariñosos, son corpulentos, son morenos, tostados por el sol (no, no es mi descripción). Son amorosos y súper lindos todos.

Oye ¿y todo bien con tu salud? Con las nuevas “incorporaciones”.
Sí, ¡ya recuperada de todo!

Cuando te acuestas en la cama de espaldas, ¿alcanzas a ver la tele?
Jajaja… si, si no es taaaaanto. ¡Puedo hacer de todo! (dudo que vea)

Una entrevista digna del diario popular o el matinal de Chile. Un triunfo del periodismo nacional. Tito Mundt, sacúdete en tu tumba.
En un próximo capítulo les contaré sobre mi llegada a la pantalla grande.

Éxito para todos.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

EL RETORNO (PARTE 2 Y FINAL)




Iba a hacer una trilogía con mi retorno, para luego vender los derechos a Hollywood y aparecer en medio de animatronics y personajes generados por Industrial Light & Magic, pero me dio lata. Tenía listo el casting: para el primer capítulo, cuando estaba con el pelo largo, mi rol lo iba a hacer Brad Pitt con un look tipo Leyendas de Pasión. En la segunda parte, con el pelo corto, me iba a interpretar Zac Efron (sí, me veo más cabro después de ir al peluquero). Además así le podía poner unas escenas cantadas y bailadas, sacar un disco y un álbum Salo; y la tercera parte sería con Remigio Remedy y sólo para la televisión, después del fracaso de crítica y taquilla de la segunda película (esto luego de sostener conversaciones con Tom Cruise, Kevin Bacon, Jim Carrey y Matt Damon). El reparto original incluía a Natalie Portman como la Pame, Jake Gyllenhaal (sí, el vaquero gay) como el Míster, Samuel L. Jackson como el Negro, Eddie Murphy como el Pablo, Bruce Willis o Jason Statham como el Farrios, Tom Hanks como el Gonza, Benicio del Toro como Arrizaga y Adriano Castillo (compadre Moncho) como Novoa. Para la Coni planeaba un casting masivo de niñitas en un mall capitalino (Dakota Fanning está muy crecida para el rol). Hubiera sido lindo, pero prefería terminar esto del regreso acá… Ahora que soy un empleado de 9 a 18 horas tengo que optimizar mi tiempo.

Transformer
Como les contaba en el post anterior, luego de la desaparición del indio (al que llamaremos Fabrizio por su notoria forma fálica), mi suerte comenzó a mejorar. A poco andar y tras una postulación electrónica (de las miles que he hecho), me llamaron de una empresa de comunicaciones. Curiosamente, y luego de un dato de mi querida ex colega “Orchar”, accedí a un casting que estaba haciendo el principal diario farandulero del país para buscar a un reemplazante que trabajara con ellos por un mes en la sección de… farándula (osea todo el diario).
La entrevista en la agencia fue piola: La idea era editar, reportear y escribir para una revista privada de transportes de cerca de 150 páginas en papel couché y con un look que no tiene nada que envidiarle a la revista Paula (pero con modelos siliconadas en vez de pelolais). Además de darme un ingreso seguro, me permitía continuar con mis actividades extraprogramáticas para lograr mi sueldo ético. Poca gente, poco atado, algunos viajes. Todo bien. Ideal para reconstruir mi imperio financiero después de esta crisis asiática (no tengo plata ni pa arrollados de primavera).
La experiencia con el medio farandulero se dio distinta. Como primer requisito tuve que ver un programa de farándula que dan los viernes por la noche, especie de Informe Especial gritón del rubro y escribir una crónica. La idea era entregarla esa misma noche. El lunes siguiente me citaron a una entrevista. Entrar a ese diario fue intimidante. Era como la redacción donde trabajé por seis años, pero multiplicada por 20. Las piernas me temblaron un poco, pero seguí caminando digno hacia la oficina del editor, con la mente en puesta en no tropezarme con nada, que no se me asomara nada en la nariz y con una sonrisa de confianza (que comprobé era una mueca al mirarme en un vidrio, así que la suspendí). Conversé con el tipo por varios minutos. De mediana edad y escaso pelo, no se creía mucho el cuento de la farándula. “De vez en cuando todos salimos a respirar para sacar la cabeza de esto”, me dijo. Revisó mi currículum y me dio a entender que estaba un poco sobrecalificado… Analizamos el panorama televisivo actual y el devenir de los medios con tono de panelista de Tolerancia Cero (mi guata me haría encajar perfecto en ese programa). “Todo bien” le dije yo, y cruzamos frases de buena crianza.
Al día siguiente me llamaron de la agencia. Me citaron para decirme que estaba seleccionado de entre una larga lista de postulantes que incluía a dos primates y algunos chicos reality. Feliz, acepté y me transformé en Optimus Prime, el rey de los camiones (“Eris como el Caroca”, me dijo el Míster). Ahora estoy aprendiendo sobre chasis, inyección, motores, Euro III, tarificación vial y todos esos temas que siempre quise investigar (¿?). La idea era empezar dos días después.
Claramente el diario farandulero me había descartado: habían pasado dos días luego de la reunión y mi último día de libertad y nunca me llamaron. El jueves ya estaba ojeroso pero jovial en mi nueva oficina, pensando en qué es un freno de motor cuando sonó mi celular. El diario farandulero me quería. Antes de que me hicieran una propuesta dije que gracias, pero no (soy un hombre de palabra), aunque por un segundo me imaginé reporteando en el cumpleaños de Luli hasta las 4 de la mañana. ¿Habrá sido la venganza de Fabrizio? Yo creo que al final siempre todo es para mejor… y lo digo como un experto… mal que mal, “uno que ha escrito de camiones”…