Es una lata esto de buscar trabajo. En estos días post apocalípticos en que todo quiere volver a la normalidad, enfrentarse a los avisos laborales es un ejercicio que me agota. Haciendo memoria, en general he llegado a mis pegas anteriores por recomendaciones y el siempre menospreciado boca a boca, lo que no es precisamente una motivación a la hora de enfrentarme a los cuestionarios online de las empresas.
Mi CV es extrañísimo. Tiene altas cúspides del periodismo informativo al lado de libreteos humorísticos. Experiencias en TV y en el extranjero, aderezadas por notas para revistas de camiones y asesorías a la Iglesia. Variopinto dirán algunos, "desperfilado" otros. Sin mucha experiencia estratégica y corporativa práctica, que parece ser -quizás por qué- lo que la gente busca hoy.
Creo que lo peor de todo el proceso de postulación permanente es el ítem "pretensiones de renta". Nunca entendí por qué nadie dice "se ofrece tanto" y listo. ¿Qué poner? ¿Será mucho, poco? Te traspasan un problema al final. Si después no te llaman porque contrataron al hijo de un amigo, te quedas pensando "quizás estoy cobrando muy caro"... y si te dicen que bueno piensas "debí haber pedido más". Uno no está para soportar ese estrés en esta época aciaga. Bueno, y tampoco otros, como el de estar en la casa sin más norte que un partido de la Copa Libertadores en la noche o hacer las tareas por la tarde (expresión que con una hija pseudo rebelde de 9 años, en Cuarto Básico, no tiene ni la más mínima pizca de doble sentido). Habrá que tener paciencia, supongo.
La cosa sesual
A estas alturas del partido es difícil que a uno lo sorprendan... pero la filtración del video de Manuel Neira en el baño es absurdamente bizarra. Tomando en cuenta el largo historial de videos "secretos" que han salido a la luz (cómo olvidar el de su ex insultando a una compañera de trabajo junto a otras figuras de la TV), resulta inexplicable que alguien mantenga en su celular una pieza de "cine arte" tan preciada. Para los que no se enteraron, apareció un video en que el futbolista figura frente al espejo en un baño, "autocomplaciéndose" mientras se graba con el celular. Vale decir, con un aparato en cada mano. Un autogolazo que seguramente lo perseguirá por el resto de sus días. Justamente el siempre atinado diario El Mundo difunde un estudio según el que Manolito sería un tipo insatisfecho e infeliz... aunque todos sabemos que hay estudios y encuestas inglesas para todo... ¿Qué paja, no?